Artículo Las estaciones de la vida


Publicado 2020-09-30



Las estaciones de la vida por Miguel Huerta

Las estaciones de la vida —en latinoamérica— y Bom yeoreum gaeul gyeoul geurigo bom, como título original, es una película dramática surcoreana del año 2003, con una duración de 103 minutos, dirigida por Kim Ki-duk. Ganó el Premio del Público, en el Festival de San Sebastián (2003).

El filme narra la vida de un monje budista y su aprendiz; ellos viven en un monasterio que flota en un lago. La película está divida en cinco partes, correspondientes a las cuatro estaciones del año, haciendo referencia al título —que en español sería: Primavera, verano, otoño, invierno y otra vez primavera—.

Durante las estaciones del año en la película —partiendo por la primavera y finalizando nuevamente en primavera—, nos presentan el desarrollo y crecimiento del aprendiz, desde la niñez hasta la edad adulta. Durante la trama, podemos apreciar momentos significativos e importantes que le ayudarán al joven monje a desarrollar los valores, aptitudes y habilidades para convertirse en un monje sabio; durante la primavera vemos la inocencia de un niño que se divierte a los alrededores del monasterio, al mismo tiempo aprende sus primeras lecciones de vida; en verano, un joven adolescente que conoce el deseo y el amor, y muestra su etapa de rebeldía; en otoño, la vida le enseñará una lección que será necesaria para que sane y se haga responsable de sus actos; en invierno, debe tomar lo que ha aprendido durante su formación como monje para implementarlo como un sabio veterano; finalmente en primavera, un nuevo aprendiz llega para instruirse, y de esta manera, repetir el ciclo de la vida de un monje budista. 

En relación a los detalles audiovisuales, predomina en la paleta de colores, gamas frías, que dan una sensación de nostalgia, pero también nos ayudan a comprender el entorno donde fue filmada la película, en paisajes de ríos, árboles y montañas, este recurso es bien utilizado para describir las locaciones exteriores, en la mayoría de estos sitios podemos ver planos abiertos, para captar mejor la naturaleza y sus paisajes. A su vez, nos transporta a la estación del año en la que se encuentran los personajes; por otra parte, dentro del monasterio los colores son cálidos, lo que transmite al espectador un ambiente de armonía y energía positiva. Aquí hay más planos cerrados y a detalle, en los que se puede sentir y comprender los sentimientos/actitudes de los personajes (como dato adicional, es imposible no mencionar que las tomas de noche son visualmente muy atractivas).

La banda sonora, está bien utilizada en los plot points de la película, pues crea más nostalgia y da la sensación de comprender los sentimientos de los personajes. Especialmente la que es utilizada en el minuto 69 (1:09:43), pues es una gran composición —que no quiero omitir— por Ji-woong Park, y aunque sólo es un pequeño fragmento, es muy agradable al oído.

Es muy interesante la trama de esta obra, porque nos permite apreciar creencias y culturas que son muy diferentes a las occidentales, además, causa incertidumbre y curiosidad sobre el significado de los signos, del lenguaje, de las costumbres y otros aspectos que nos muestran a lo largo de la estructura narrativa del filme.

 

Referencias: 

Filmaffinity (sin fecha) “Las estaciones de la vida” Filmaffinity. Recuperado de: https://www.filmaffinity.com/mx/film763256.html 

Ir a la fuente del artículo



Unidad Cuajimalpa || División de Ciencias de la Comunicación y Diseño Torre III, 5to. piso. Avenida Vasco de Quiroga 4871, Colonia Santa Fé Cuajimalpa. Delegación Cuajimalpa de Morelos, C.P. 05348, México D.F. Tel.: 58146500